®TMARK

Un sistema para el cambio’

®TMARK

  1. INTRODUCCIÓN

Durante unos cinco años, desde ®TMark hemos financiado actos de

sabotaje con propósitos estéticos o activistas, que por diversas razones no se

prestaban a una participación amplia. Hemos tenido bastante éxito en nues-

tro trabajo y generado diecisiete actuaciones de sabotaje, actuaciones lúcidas

a nuestro entender, pero quizá eso no sea suficiente. Lo cierto es que ha ido

creciendo la demanda de nuestra ayuda para la financiación de proyectos de

sabotajes. Es por eso que nos hemos planteado hacer nuestro sistema más

accesible al público en general, para así ampliar el número de personas que

contribuyan a aportar ideas y financiación, y participen en el trabajo de rea-

lizar los sabotajes. Para ello, hemos dispuesto una suerte de interfaz que

medie entre nuestro trabajo y el público. También para poder mostrar el

alcance y miras de nuestra tarea, hemos decidido permitir a quienes partici-

paron en algunos de nuestros proyectos previos comentarlos públicamente,

si así lo desean. Hemos indicado a la gente que trabajó en estos proyectos

que eran libres de hacer referencia a las fuentes de su financiación, así como

a aspectos particulares de su trabajo, aunque sin entrar en demasiados deta-

lles sobre nuestra organización. Por nuestra parte no revelaremos ningún

nombre: nos limitaremos a confirmar o desmentir la veracidad de la infor-

mación aportada por aquellos trabajadores o donantes que decidan hacer

público su papel en los proyectos realizados.

‘ Traducido por Jordi Claramonte. Visita las páginas de ®Tmark: <http://www.art-

mark.com>, incluye páginas en castellano.

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  1. DESCRIPCIÓN DEL NÚCLEO DURO DE ®TMARK

®TMark es un sistema de trabajadores, ideas y dinero cuya función es

apoyar el sabotaje inteligente de materiales producidos y distribuidos masi-

vamente. Los proyectos que el sistema de ®TMark ayuda a financiar tienen

objetivos cercanos al activismo y tienden a ser, digámoslo así, relativamente

benignos, en tanto que nunca causan daños físicos a nadie ni pretenden

dañar irreversiblemente un producto o los beneficios de una compañía.

Obviamente esto es así no porque creamos que los productos comerciales o

los beneficios empresariales sean buenos de por sí, sino porque ®TMark

sólo tiene posibilidades de sobrevivir en medio del vigilante celo de los

defensores del mercado libérrimo en América si no se percibe, así de buenas

a primeras, que pretendemos destruir todo el tinglado.

Por lo tanto, ®TMark es una cosa así como entre casamentero y ofici-

na bancaria, ayudando a que grupos o individuos encuentren financiación

para sus proyectos de sabotaje. ®TMark exhibe públicamente un listado de

ideas y proyectos de sabotaje; la red de donantes envía dinero para financiar

los trabajos; ®TMark retiene el dinero hasta que el proyecto se completa,

momento en que se le entrega al saboteador, quien puede entonces usarlo

para buscar un nuevo trabajo, pagar abogados o irse de vacaciones. Si el pro-

yecto no se cumple, la financiación se devuelve a los donantes.

Por lo tanto, las claves para los proyectos de ®TMark son: la idea, el

producto, el trabajador y el mecenas. El propósito de ®TMark es unir estas

cuatro claves en proyectos concretos. Hasta hace poco, antes de plantearnos,

como decíamos, el problema de nuestra mayor visibilidad, el corazón del sis-

tema de ®TMark estaba en una base de datos alojada en un servidor anóni-

mo al cual los usuarios podían acceder también desde el anonimato. Siem-

pre que los cuatro elementos de un proyecto se reunían, no importaba el

orden, el proyecto se echaba adelante. Vayan como ejemplos tres proyectos

de ©TMark:

  1. Un músico que trabajaba en una discográfica, remezclando cancio-

nes para su exportación a Japón, propuso alterar títulos y letras de modo que

quedase claro el carácter enlatado y masivo de dicha música. Dos personas

aportaron financiación: la primera ofreció una cantidad por diez alteracio-

nes sustanciales; la otra, una serie de cantidades en función de las interven-

ciones producidas. El músico trabajó mucho y bien, reunió una buena can-

tidad de lana y ni siquiera le despidieron.

  1. Un grupo de veteranos de guerra opuestos a los juguetes bélicos y

demás, propusieron dar el cambiazo en las voces de Barbie y de GI Joe [su

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UN SISTEMA PARA El. CAMBIO

novio de juguete: una especie de madelman, pero a lo gringo, o sea de man-

díbula más cuadrada, más cachas y más matón], de modo que cuando se

comprase uno de estos muñecos, el comprador se encontrase con el inter-

cambio inesperado de roles: Barbies afirmando haber nacido para matar y

Rambos deseosos de ser madres de familia numerosa.

También ofrecieron un dinero a los trabajadores que pudieran ayudar a

llevar a cabo el proyecto. Varios grupos de trabajadores de la empresa que

fabrica Barbies y Joes se interesaron, pero la cosa estaba difícil de coordinar.

Y ahí fue cuando surgió el grupo que, asumiendo la identidad del Frente para

la Liberación de las Barbies [Barbie Libertion Front], se ofreció para comprar,

intervenir y devolver clandestinamente a las tiendas varios cientos de muñe-

cos y muñecas.

El grupo de veteranos estuvo de acuerdo con el modo de realizar el pro-

yecto y también financió un vídeo sobre el trabajo que circuló ampliamente

por universidades y medios de comunicación2.

  1. Un stripper [un señor que se gana la vida haciendo estriptises] al

que gustaban mucho los vídeojuegos tuvo la feliz idea de incluir escenas

homoeróticas en alguno de los típicos vídeojuegos rambescos llenos de

matones y chicas cañón. Un programador sin empleo se ofreció para infil-

trarse en una compañía de juegos, Maxis, Inc.; un tendero de vídeojuegos

con carácter de activista ferviente ofreció la financiación y, cuando por fin

se tuvieron todos los elementos (al final fue un programador que ya traba-

jaba en la compañía quien se hizo cargo del sabotaje), se llevó a cabo el

proyecto, incluyendo en el juego a unos hombrecitos en traje de baño que

aparecían en cualquier esquina y expresaban su mutuo afecto dándose

unos besos de tornillo tamaño natural que sin duda lograban descentrar al

mismísimo rambo en pleno tiroteo.

A Maxis Inc., vaya usted a saber por qué, no le hizo mucha gracia el

asunto, máxime porque, cuando lo descubrieron, ya se habían mandado

algunos miles de copias del juego a todas partes. La empresa despidió al

programador que cobró el dinero ofrecido por ®TMark y se quedó tran-

quilo como unas pascuas.

El resultado se publicitó en los medios abundantemente.

2 NdE. También por aquí. De forma inopinada, una noche, a eso de las tantas, José

María Carrascal ofreció en su noticiario de noche en una cadena televisiva privada española la

noticia e imágenes insólitas de las acciones de boicot del Frente de Liberación de las Barbies.

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III DESCRIPCIÓN DE NUESTRO INTERFAZ HABITUAL

En definitiva, como decíamos, decidimos poner nuestro sistema más al

alcance de todo el mundo, pasándonos al e-mail como medio de coordinar

la afluencia de aportaciones financieras, trabajadores e ideas; también nos

hemos instalado en la web de una forma más accesible.

Mantenemos en nuestra página web un listado de proyectos, indican-

do la idea correspondiente y la manera de financiarla. Hay una diferencia

con respecto al procedimiento anterior: el espacio que en la lista indica al

trabajador que ejecuta el proyecto, así como el del producto intervenido,

sólo se completará una vez se haya finalizado el trabajo. A causa de este

cambio, puede suceder, al contrario que hasta ahora, que varios competi-

dores logren el Premio a la vez, aunque de momento, y mientras no avise-

mos, seguirá siendo el primero en cumplir con el proyecto (con el sabota-

  1. je) el que se lleve la pasta.

En la medida en que ahora nos dirigimos a un público muy amplio,

puede que sea preciso subrayar algo que, no obstante, es obvio: te pueden

pillar. Si te pillan, puede suceder, desde luego, que pierdas el trabajo

desde el cual planeabas hacer el sabotaje, puesto que casi todos los pro-

yectos implican flagrantes violaciones de las normas de la empresa. Pero

eso es lo máximo que te puede pasar: ninguno de los proyectos que suge-

rimos pueden ser castigados con cosas como la cárcel. Hay mucha gente

para la cual perder un trabajo no es ningún drama, especialmente si se tra-

baja con contratos muy cortos; mucha gente tiene ganas de marcha y de

cambiar de vida. Participar en un proyecto de ®TMark puede suponer

que te puedas tomar ese mes de vacaciones que venías necesitando o que

te dediques una temporada a reciclarte o que dejes un trabajo de una

manera que será recordada durante tiempo (eso está garantizado) y que

aporta algo positivo al resto de la gente. Por el contrario, a aquellas per-

sonas para las cuales la pérdida del trabajo pudiera suponer un grave con-

tratiempo, quizá haya que decirles que apreciamos su coraje, pero que no

podemos hacer más de lo que ofrecemos, así que quizá esta no sea el tajo

que les convenga más.

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UN SISTEMA PARA EL CAMBIO

IV IDEAS Y OBJETIVOS

¿Por qué llevamos adelante todo esto, que más de uno considerará una

especie de ETT diabólica?

Invirtamos la imagen: a escala local y en la medida en que ©TMark

ayuda a personas que quieren cambiar de carrera, paga vacaciones, etc.,

resulta que somos una especie de arca hecha de ® y TM3 (o sea, un arca

construida a base de beneficios que sacamos de las costillas de las corpora-

ciones). Somos un arca para que parte de la Humanidad flote en medio del

diluvio de las ® y las TM, un intento de dar a nuestros pensamientos y dese-

os un vehículo que los haga visibles y plenos de sentido en el, a menudo

demasiado mecánico, mundo que nos rodea. Somos un intento por hacer

más habitable el medio en que vivimos, para tener más relación con nuestro

entorno y, en general, hacerlo más humano.

¿Somos por eso comunistas? No somos comunistas ni ninguna otra

cosa. Acaso sólo somos idealistas de la variedad “amplias miras”. Al igual que

los comunistas, sin embargo, no creemos que nuestro sistema sea un logro

perenne. Si la cosa va por buen camino, tendrá que ceder pronto su sitio a

otras cosas diferentes. Explicaremos a continuación cómo y por qué.

En el mundo capitalista, nuestra desaparición posiblemente suceda

bajo la forma de la cooptación. Puesto que es del todo imposible contro-

lar el sabotaje a las empresas, la única solución que tiene el mercado es

aceptar dicho sabotaje. Y el mercado como un virus o un cuerpo respon-

diendo a un virus, tendrá que mutar para adecuarse a lo irreversible (en los

ensueños ©TMarkianos, lo irreversible es una mayor conciencia social y

una apuesta por la belleza). El mercado tendrá que responder estética y

filosóficamente a los impulsos artísticos de la gente. Más en concreto, es

posible que la cooptación ocurra de modo que las empresas intenten ade-

lantarse al sabotaje, de modo que si el sabotaje ocurre, no suponga mala

imagen para la casa. En este sentido, quizá se opte por hacer productos con

tantos fallos y chapuzas que los esfuerzos de los activistas resulten inadver-

tidos. El desafío para nosotros sería entonces provocar aún mayores, más

visibles y más drásticos cambios en los productos comerciales.

3 NdE. El nombre del grupo es un juego de palabras obvio, como aquí se expresa: un

“arca” de ® y TM, signos que hacen referencia a “registrado” y “marca comercial” en inglés

(®Tmark tiene su base en los Estados Unidos, aunque esto no es relevante: buscan extender

el sabotaje más allá de toda frontera, pues el mercado tampoco las tiene).

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También es muy posible que el sistema se estabilice. Las empresas,

para evitar ser atacadas, orientarán sus productos y sus políticas de modo

más cuidadoso. Más que intentar sofocar los intentos de los activistas por

difundir sus mensajes, lo cual sin duda les resultaría un acicate, las corpo-

raciones intentarán apaciguar los impulsos activistas de los trabajadores

dejando rienda suelta a su conciencia y a sus intervenciones; también es

muy posible que las empresas se preocupen tanto porque sus trabajadores

lleven una vida agradable, que los pocos miles de dólares que ®TMark

(o sus sucesores) puedan ofrecer, acaben por no ser de ninguna importancia

para el trabajador.

Si esto acaba ocurriendo, surgirá una nueva simbiosis y todas las empre-

sas tendrán sus departamentos de filosofía y estética.

En nuestros sueños, una vez que ©TMark haya sido cooptado y haya

desaparecido, el mundo será un lugar más agradable para vivir.

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